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martes, 2 de julio de 2013

Fajitas y tortillas de trigo.

Las fajitas son unos de los platos más típicos de la cocina mexicana. Consiste en carne asada a la parrilla y cortada en tiras, servida sobre una tortilla y acompañada de pimiento, cebolla, tomate... Tradicionalmente se preparaban solamente con carne de vaca y con tortillas de maíz, pero debido a la influencia de la nueva cocina mexicana-americana (Tex-mex) ahora se preparan con otros tipos de carne, fundamentalmente pollo, y con otras tortillas, como las de trigo.



Las que yo os traigo están hechas con tortillas de trigo, según esta receta de "Anita cocinitas". El relleno lo podréis hacer con ingredientes muy fáciles de conseguir y que cualquier persona tiene en casa.

Ingredientes para la tortilla: Para 6 tortillas grandes o 8 pequeñas.
  • 250 g. de harina normal de trigo
  • 110 gr. de mantequilla
  • 120 ml. de agua tibia
  • Una pizca de sal
  • 2 g. de levadura química (Royal)

Ingredientes para el relleno:
  • Tortillas de trigo
  • 300 g. de pollo
  • 1 pimiento rojo y 1 pimiento verde
  • 2 tomates grandes
  • 1 cebolla grande
  • 1 lechuga
  • Queso rallado para fundir
  • Ajo en polvo
  • 1/2 cucharada de pimentón picante
  • Aceite de oliva
  • Sal

Empezamos preparando las tortillas:
En un bol tamizamos la harina, la levadura y la sal. Añadimos la mantequilla cortada en trocitos y mezclamos hasta que nos quede una textura arenosa.
Poco a poco vertemos el agua tibia. Hay que echarla poco a poco, viendo la que necesitáis ya que dependerá de lo absorbente que sea vuestra harina. La masa debe quedar pegajosa pero manejable.
Formamos una bola, la dividimos en partes iguales, las envolvemos con papel film y las refrigeramos sobre 30 minutos.
Cuando haya pasado ese tiempo, estiramos cada bolita con la ayuda de un rodillo. Ponemos a calentar una sartén con un poquito de aceite y echamos la tortilla. Cuando se hinche y forme burbujas le damos la vuelta para hacerla por el otro lado. Repetimos la operación con toda la masa y reservamos en un lugar cálido.

A mí no me han salido redondas del todo, pero bueno, estaban ricas igual.

Ahora preparamos el relleno:
Cortamos los pimientos en tiras un poquito gruesas, y la cebolla en tiras finas. Ponemos un poco de aceite en una sartén y cuando esté caliente incorporamos los pimientos y la cebolla. Añadimos una pizca de sal y hacemos sobre 10 o 15 minutos.
Cuando las verduras estén listas, añadimos los tomates, que deberán estar picados muy fino. Dejamos 10 minutos más.
Pasado ese tiempo añadimos el pollo, que previamente habremos limpiado y cortado en tiras. Cuando se dore, añadimos un poco de ajo en polvo y el pimentón dulce. Removemos bien y lo apartamos del fuego para que el pimentón no se queme.
Cogemos la lechuga, la cortamos en tiras, la añadimos a la mezcla y removemos.
Ahora es el momento de añadir el queso rallado, ya que la sartén y el revuelto todavía están calientes y se podrá fundir el queso. Mezclamos bien.
Cuando tengamos todo listo, ya podemos montar nuestras fajitas. Podéis acompañarlas con alguna salsa o incluso podéis comprar los sazonadores que venden en los supermercados.
*Nota: Si las tortillas se os han quedado frías las podéis meter un momento en el horno o en el microondas para darles un golpe de calor.



Como veis no tienen complicación alguna, y las podéis hacer con ingredientes de andar por casa. Quizá lo más difícil es que las tortillas os queden redondas, pero eso con un poco de práctica tiene fácil solución.



Si algún día os apetecen fajitas y el supermercado que está al lado de vuestra casa ha cerrado y no podéis ir a ningún otro sitio (como me ha pasado a mí...), probad a hacerlas en casa. Incluso os pueden salir más baratas.



¡Que las disfrutéis!

Fajitas y tortillas de trigo.

Las fajitas son unos de los platos más típicos de la cocina mexicana. Consiste en carne asada a la parrilla y cortada en tiras, servida sobre una tortilla y acompañada de pimiento, cebolla, tomate... Tradicionalmente se preparaban solamente con carne de vaca y con tortillas de maíz, pero debido a la influencia de la nueva cocina mexicana-americana (Tex-mex) ahora se preparan con otros tipos de carne, fundamentalmente pollo, y con otras tortillas, como las de trigo.



Las que yo os traigo están hechas con tortillas de trigo, según esta receta de "Anita cocinitas". El relleno lo podréis hacer con ingredientes muy fáciles de conseguir y que cualquier persona tiene en casa.

Ingredientes para la tortilla: Para 6 tortillas grandes o 8 pequeñas.
  • 250 g. de harina normal de trigo
  • 110 gr. de mantequilla
  • 120 ml. de agua tibia
  • Una pizca de sal
  • 2 g. de levadura química (Royal)

Ingredientes para el relleno:
  • Tortillas de trigo
  • 300 g. de pollo
  • 1 pimiento rojo y 1 pimiento verde
  • 2 tomates grandes
  • 1 cebolla grande
  • 1 lechuga
  • Queso rallado para fundir
  • Ajo en polvo
  • 1/2 cucharada de pimentón picante
  • Aceite de oliva
  • Sal

Empezamos preparando las tortillas:
En un bol tamizamos la harina, la levadura y la sal. Añadimos la mantequilla cortada en trocitos y mezclamos hasta que nos quede una textura arenosa.
Poco a poco vertemos el agua tibia. Hay que echarla poco a poco, viendo la que necesitáis ya que dependerá de lo absorbente que sea vuestra harina. La masa debe quedar pegajosa pero manejable.
Formamos una bola, la dividimos en partes iguales, las envolvemos con papel film y las refrigeramos sobre 30 minutos.
Cuando haya pasado ese tiempo, estiramos cada bolita con la ayuda de un rodillo. Ponemos a calentar una sartén con un poquito de aceite y echamos la tortilla. Cuando se hinche y forme burbujas le damos la vuelta para hacerla por el otro lado. Repetimos la operación con toda la masa y reservamos en un lugar cálido.

A mí no me han salido redondas del todo, pero bueno, estaban ricas igual.

Ahora preparamos el relleno:
Cortamos los pimientos en tiras un poquito gruesas, y la cebolla en tiras finas. Ponemos un poco de aceite en una sartén y cuando esté caliente incorporamos los pimientos y la cebolla. Añadimos una pizca de sal y hacemos sobre 10 o 15 minutos.
Cuando las verduras estén listas, añadimos los tomates, que deberán estar picados muy fino. Dejamos 10 minutos más.
Pasado ese tiempo añadimos el pollo, que previamente habremos limpiado y cortado en tiras. Cuando se dore, añadimos un poco de ajo en polvo y el pimentón dulce. Removemos bien y lo apartamos del fuego para que el pimentón no se queme.
Cogemos la lechuga, la cortamos en tiras, la añadimos a la mezcla y removemos.
Ahora es el momento de añadir el queso rallado, ya que la sartén y el revuelto todavía están calientes y se podrá fundir el queso. Mezclamos bien.
Cuando tengamos todo listo, ya podemos montar nuestras fajitas. Podéis acompañarlas con alguna salsa o incluso podéis comprar los sazonadores que venden en los supermercados.
*Nota: Si las tortillas se os han quedado frías las podéis meter un momento en el horno o en el microondas para darles un golpe de calor.



Como veis no tienen complicación alguna, y las podéis hacer con ingredientes de andar por casa. Quizá lo más difícil es que las tortillas os queden redondas, pero eso con un poco de práctica tiene fácil solución.



Si algún día os apetecen fajitas y el supermercado que está al lado de vuestra casa ha cerrado y no podéis ir a ningún otro sitio (como me ha pasado a mí...), probad a hacerlas en casa. Incluso os pueden salir más baratas.



¡Que las disfrutéis!

lunes, 1 de julio de 2013

Té helado de albaricoque y selección frutal de Hornimans.

El sol sigue acompañándonos en Galicia, y por tanto, el calor. Junto con el agua de frutas que os traía el jueves, hoy os traigo otra bebida veraniega y refrescante, té helado.

El té helado, tal y como su nombre indica, es una forma helada de  servida a menudo en un vaso con hielo. Ya hay marcas comerciales que lo distribuye en botella o en lata, como es el caso de Nestea, aunque el porcentaje que llevan de té suele ser bajo.


El té helado se puede hacer con cualquier clase de té y de cualquier sabor. Yo me decanté por seguir la receta de "La chica de la casa de caramelo" y hacerlo de albaricoque.

Ingredientes: Para 1 litro.
  • 1 litro de agua
  • 8 albaricoques
  • 4 bolsitas de té verde
  • 100 gr. de azúcar

Lo primero que tenemos que hacer es lavar los albaricoques, quitarles el hueso y cortarlos en cuartos.
Después ponemos el agua en una olla a fuego alto, y cuando empiece a hervir apagamos el fuego, e introducimos los albaricoques y las cuatro bolsitas de té.
Dejamos infusionar 5 minutos y retiramos las bolsitas, pero dejamos los albaricoques en el agua entre media hora y una hora.
Pasado ese tiempo, los retiramos y añadimos el azúcar. Mezclamos bien, envasamos y refrigeramos.


El té hay que servirlo muy frío, y mejor si le añadís unos cuantos hielos.
La verdad es que a mí me ha gustado más que el agua de frutas, pero para gustos los colores. Lo que sí es verdad es que lleva muchos menos azúcares y mucho más té que los industriales.


Por cierto, hablando de tés, ¿habéis probado las infusiones de selección frutal de Hornimans? ¡Están riquísimas! El otro día el chico de la sonrisa colmilluda me las enseñó, y a los dos días ya las había comprado. Además, vienen en una cajita súper cuqui.





En la caja vienen cuatro sabores distintos con cinco paquetitos cada uno: Frambuesa roiboos, manzana y canela, melocotón y maracuyá, y ciruela y vainilla. Yo ya los he probado todos, y el que más me ha gustado ha sido el de ciruela y vainilla.


Si os gustan las infusiones os animo a probarlas, de verdad, merecen la pena. Bueno, tampoco dejéis de probar a hacer el té helado, eh.

¡Feliz domingo!

Té helado de albaricoque y selección frutal de Hornimans.

El sol sigue acompañándonos en Galicia, y por tanto, el calor. Junto con el agua de frutas que os traía el jueves, hoy os traigo otra bebida veraniega y refrescante, té helado.

El té helado, tal y como su nombre indica, es una forma helada de  servida a menudo en un vaso con hielo. Ya hay marcas comerciales que lo distribuye en botella o en lata, como es el caso de Nestea, aunque el porcentaje que llevan de té suele ser bajo.


El té helado se puede hacer con cualquier clase de té y de cualquier sabor. Yo me decanté por seguir la receta de "La chica de la casa de caramelo" y hacerlo de albaricoque.

Ingredientes: Para 1 litro.
  • 1 litro de agua
  • 8 albaricoques
  • 4 bolsitas de té verde
  • 100 gr. de azúcar

Lo primero que tenemos que hacer es lavar los albaricoques, quitarles el hueso y cortarlos en cuartos.
Después ponemos el agua en una olla a fuego alto, y cuando empiece a hervir apagamos el fuego, e introducimos los albaricoques y las cuatro bolsitas de té.
Dejamos infusionar 5 minutos y retiramos las bolsitas, pero dejamos los albaricoques en el agua entre media hora y una hora.
Pasado ese tiempo, los retiramos y añadimos el azúcar. Mezclamos bien, envasamos y refrigeramos.


El té hay que servirlo muy frío, y mejor si le añadís unos cuantos hielos.
La verdad es que a mí me ha gustado más que el agua de frutas, pero para gustos los colores. Lo que sí es verdad es que lleva muchos menos azúcares y mucho más té que los industriales.


Por cierto, hablando de tés, ¿habéis probado las infusiones de selección frutal de Hornimans? ¡Están riquísimas! El otro día el chico de la sonrisa colmilluda me las enseñó, y a los dos días ya las había comprado. Además, vienen en una cajita súper cuqui.





En la caja vienen cuatro sabores distintos con cinco paquetitos cada uno: Frambuesa roiboos, manzana y canela, melocotón y maracuyá, y ciruela y vainilla. Yo ya los he probado todos, y el que más me ha gustado ha sido el de ciruela y vainilla.


Si os gustan las infusiones os animo a probarlas, de verdad, merecen la pena. Bueno, tampoco dejéis de probar a hacer el té helado, eh.

¡Feliz domingo!

Cena sana con sándwich vegetal.

Hoy en el blog os enseño mi cena. Esta noche me apetecía mucho algo hecho por mí, y algo sano. Al principio pensé en hacer fajitas, pero haciéndole caso a mi progenitora, decidí que eso era mejor hacerlo mañana al mediodía.

Me puse a pensar qué podía hacer con lo que poco que tenía en casa, y en seguida se me vino a la mente un sandwich. Pero, ¿de qué? No tenía mantequilla, no tenía atún... Así que tuve que improvisar, y la verdad es que el experimento no salió nada mal.


Ingredientes:
  • Jamón york
  • Queso
  • Tomate
  • Lechuga
  • Cebolla
  • Ajo en polvo
  • 2 huevos cocidos
  • Aceite de oliva y sal, para aliñar

Lo primero será tostar el pan. Yo lo tosté en una plancha, a máxima potencia y en medio minuto ya estaba listo.
Cocemos los huevos metiéndolos en una olla con abundante agua y a fuego alto. Cuando el agua hierva, esperamos 5 minutos y después los sacamos, ya que ya estarán listos.
Mientras se cuecen los huevos, cortamos las cebollas en juliana y las freímos en una sartén con un poco de aceite y con un poco de ajo en polvo. Cuando estén doraditas las sacamos y reservamos.
Cortamos los tomates en rodajas y la lechuga en juliana, las metemos en un bol y las aliñamos con un poco de aceite y sal. Reservamos.
Cuando tengamos todo listo, lo metemos entre las dos rebanadas de pan de molde, y ¡a disfrutar!



Como podéis comprobar, esta noche cené sano: Sándwich vegetal, una naranja cortada en cuartos, un yogur natural casero, una infusión de frambuesa, y té helado.



Y con este experimento doy por finalizado el día de hoy. Más de una vez se ha demostrado que experimentar no es malo y yo, hoy, lo corroboro.


¡Feliz 1 de Julio!

Cena sana con sándwich vegetal.

Hoy en el blog os enseño mi cena. Esta noche me apetecía mucho algo hecho por mí, y algo sano. Al principio pensé en hacer fajitas, pero haciéndole caso a mi progenitora, decidí que eso era mejor hacerlo mañana al mediodía.

Me puse a pensar qué podía hacer con lo que poco que tenía en casa, y en seguida se me vino a la mente un sandwich. Pero, ¿de qué? No tenía mantequilla, no tenía atún... Así que tuve que improvisar, y la verdad es que el experimento no salió nada mal.


Ingredientes:
  • Jamón york
  • Queso
  • Tomate
  • Lechuga
  • Cebolla
  • Ajo en polvo
  • 2 huevos cocidos
  • Aceite de oliva y sal, para aliñar

Lo primero será tostar el pan. Yo lo tosté en una plancha, a máxima potencia y en medio minuto ya estaba listo.
Cocemos los huevos metiéndolos en una olla con abundante agua y a fuego alto. Cuando el agua hierva, esperamos 5 minutos y después los sacamos, ya que ya estarán listos.
Mientras se cuecen los huevos, cortamos las cebollas en juliana y las freímos en una sartén con un poco de aceite y con un poco de ajo en polvo. Cuando estén doraditas las sacamos y reservamos.
Cortamos los tomates en rodajas y la lechuga en juliana, las metemos en un bol y las aliñamos con un poco de aceite y sal. Reservamos.
Cuando tengamos todo listo, lo metemos entre las dos rebanadas de pan de molde, y ¡a disfrutar!



Como podéis comprobar, esta noche cené sano: Sándwich vegetal, una naranja cortada en cuartos, un yogur natural casero, una infusión de frambuesa, y té helado.



Y con este experimento doy por finalizado el día de hoy. Más de una vez se ha demostrado que experimentar no es malo y yo, hoy, lo corroboro.


¡Feliz 1 de Julio!

jueves, 27 de junio de 2013

Bebida veraniega: Agua de frutas.

¡Por fin llegó el verano! El 21 de Junio comenzó oficialmente la estación más esperada del año. A algunos lugares de la Península ya había llegado, incluso ya llevaba tiempo, pero aquí en Galicia no llegó hasta el día de San Juan.

Cuando aquí se llega a los 23º de máxima (¡ojo, aquí ya es muchísimo!) la calor se apodera de nuestros cuerpos y hace que deseemos meternos en el agua de la playa o el río, buscar sombra, comer comida fresquita, y por supuesto, tomarse algo de beber que te refresque.

Por eso, para celebrar la llegada del verano y poder aguantar estas abrasantes temperaturas, os traigo unas bebidas muy veraniegas, deliciosas y refrescantes.


La idea la he sacado de aquí. El agua de frutas es muy sencilla de preparar, apenas lleva tiempo, son fáciles de conservar y refrescan un montón, además son súper sanas porque en teoría no deberían llevar azúcar, aunque yo les he puesto un poco.

Las que yo he preparado son de naranja y limón y de sandía. (De los de sandía no hay foto, ya que los preparé después)


Para prepararlas necesitamos:
  • Tarros de cristal o vasos
  • Fruta variada
  • Azúcar
  • Hielos
  • Agua

Llenamos cada tarro o vaso hasta 1/3 de su capacidad con los trozos de la fruta elegida.
Aplastamos un poco la fruta para que suelte su jugo, pero sin llegar a triturarla del todo.
A continuación, le echamos azúcar al gusto. Recordad que no es obligatorio ponérselo, pero yo se lo he echado para que el sabor del limón no le diese al agua un sabor muy amargo.
Después los llenamos con hielo y con agua. Removemos con una cuchara larga y ¡listas!.


Podéis meterlas en la nevera durante una hora para que estén más frías. Yo las metí durante 24H. para que la fruta macerase y el agua cogiese más sabor, pero si tenéis prisa con una hora sería suficiente, o incluso podéis omitir la refrigeración.


Si queréis que os duren más de un día, os recomiendo utilizar tarros de cristal, ya que si los cerráis y los refrigeráis se conservarán así varios días.



A mí ha sido una bebida que me ha gustado especialmente, sobretodo el agua de sandía. El chico de la sonrisa colmilluda y yo las hemos bebido esta tarde mientras disfrutábamos de un picnic improvisado a la orilla del río.

Bocadillo de jamón serrano y queso, sándwich vegetal, melón y agua de frutas.

¡Que disfrutéis!

Bebida veraniega: Agua de frutas.

¡Por fin llegó el verano! El 21 de Junio comenzó oficialmente la estación más esperada del año. A algunos lugares de la Península ya había llegado, incluso ya llevaba tiempo, pero aquí en Galicia no llegó hasta el día de San Juan.

Cuando aquí se llega a los 23º de máxima (¡ojo, aquí ya es muchísimo!) la calor se apodera de nuestros cuerpos y hace que deseemos meternos en el agua de la playa o el río, buscar sombra, comer comida fresquita, y por supuesto, tomarse algo de beber que te refresque.

Por eso, para celebrar la llegada del verano y poder aguantar estas abrasantes temperaturas, os traigo unas bebidas muy veraniegas, deliciosas y refrescantes.


La idea la he sacado de aquí. El agua de frutas es muy sencilla de preparar, apenas lleva tiempo, son fáciles de conservar y refrescan un montón, además son súper sanas porque en teoría no deberían llevar azúcar, aunque yo les he puesto un poco.

Las que yo he preparado son de naranja y limón y de sandía. (De los de sandía no hay foto, ya que los preparé después)


Para prepararlas necesitamos:
  • Tarros de cristal o vasos
  • Fruta variada
  • Azúcar
  • Hielos
  • Agua

Llenamos cada tarro o vaso hasta 1/3 de su capacidad con los trozos de la fruta elegida.
Aplastamos un poco la fruta para que suelte su jugo, pero sin llegar a triturarla del todo.
A continuación, le echamos azúcar al gusto. Recordad que no es obligatorio ponérselo, pero yo se lo he echado para que el sabor del limón no le diese al agua un sabor muy amargo.
Después los llenamos con hielo y con agua. Removemos con una cuchara larga y ¡listas!.


Podéis meterlas en la nevera durante una hora para que estén más frías. Yo las metí durante 24H. para que la fruta macerase y el agua cogiese más sabor, pero si tenéis prisa con una hora sería suficiente, o incluso podéis omitir la refrigeración.


Si queréis que os duren más de un día, os recomiendo utilizar tarros de cristal, ya que si los cerráis y los refrigeráis se conservarán así varios días.



A mí ha sido una bebida que me ha gustado especialmente, sobretodo el agua de sandía. El chico de la sonrisa colmilluda y yo las hemos bebido esta tarde mientras disfrutábamos de un picnic improvisado a la orilla del río.

Bocadillo de jamón serrano y queso, sándwich vegetal, melón y agua de frutas.

¡Que disfrutéis!